|
Este día tiene para mi una especial significación, hacerme cargo de
la presidencia de la Sociedad de Cirujanos Generales del Perú es
realmente un honor. Y mis primeras palabras son de agradecimiento
para todos los miembros de la Orden que, en elecciones democráticas
han confiado en el equipo que va a dirigir los destinos de la
Sociedad en los próximos dos años.
La SCGP fue fundada en 1983 y vio su
nacimiento a partir de la Sociedad de Cirujanos del Hospital Edgardo
Rebagliati Martins. Durante estos 20 años distinguidos cirujanos han
dirigido la institución. Siendo el primer presidente, el Dr. Luis
Fernando Montero Rospigliosi, continuando los Drs. Gilbert
Maldonado, Héctor Angulo, Augusto Peralta, Julio del Campo, José
Schilder, David Ortega y José Martínez hasta mi dilecto amigo José
Luis Rosa Medina quien hoy nos entrega la posta, todos ellos
merecidamente han logrado agrupar y representar a los cirujanos
generales del Perú, y han dedicado su esfuerzo, tiempo, experiencia,
y omnisciencia para engrandecer año tras año nuestra institución.
Por eso al emprender esta tarea todos
los miembros de esta Junta Directiva nos comprometemos a brindar
nuestra dedicación, esfuerzo y laboriosidad para cumplir con las
metas señaladas y retribuir con trabajo la confianza depositada en
nosotros.
También debo agradecer a todos los
componentes de este equipo que con mucha disposición para el trabajo
y con todo agrado aceptaron este nuevo reto de conformar esta
naciente directiva.
Estamos en los albores del siglo XXI
y nos ha tocado observar, vivir y padecer las consecuencias del
desarrollo científico y tecnológico. Este desarrollo acelerado del
conocimiento nos ha llevado entre otras técnicas a la cirugía
laparoscópica, y, en un futuro muy cercano nos llevará a la cirugía
robótica y tele cirugía, así como a las consecuencias en las
patologías quirúrgicas que puedan devenir de la aplicación de los
conocimientos sobre el genoma humano como la terapia génica y la
transgenia
De la misma manera los paradigmas
vigentes como la globalización, la búsqueda de la calidad y la
medicina de la evidencia, sin dejar de mencionar el liberalismo
económico que enmarca la medicina privada en detrimento de la
medicina social. Todo ello enmarcado en la nueva concepción de la
ética, llámese bioética y a la incesante fiscalización de la
sociedad que trasciende a través del cada vez mayor número de
demandas legales o de escándalos periodísticos.
En este nuevo contexto en el que se
desarrolla actualmente la práctica quirúrgica se plantea una
reformulación de lo actuado y a partir de ello generar acciones en
todo orden de cosas y en todos los niveles. En el ámbito
administrativo sanitario, en la educación médica y en la práctica
asistencial, en el día a día con nuestros pacientes. Esto implica un
arduo trabajo en la organización de los servicios y departamentos de
cirugía, en la enseñanza del pre y post grado, en la difusión,
asimilación y adaptación de los avances científico tecnológicos en
el área quirúrgica para nuestra realidad.
De allí que la función que deben
cumplir las sociedades científicas en el país en este milenio tienen
también que ser revisados, tanto en sus propósitos como en sus
estrategias.
Las actividades concernientes a la
difusión de los conocimientos científicos y la Educación Médica
Continua seguirán siendo las más importantes en las Sociedades
Científicas. Ellas deben llevarse a cabo con calidad y llegar a
todos los miembros que la componen. La distribución de los cirujanos
por todo el país nos obliga a llegar a ellos de una manera
permanente y eficiente. Las condiciones en las que desarrollan sus
actividades, factores de tiempo y/o económicos, les impide en muchos
casos acceder a los cursos o seminarios presenciales que usualmente
están centralizados en Lima o algunas capitales de los departamentos
de mayor desarrollo. Esto nos obliga a buscar soluciones en la
tecnología de punta. La página web con la que cuenta ya la sociedad
será ampliada con la presentación de temas de revisión y con la
digitalización de las conferencias presentadas de los últimos
congresos, asimismo constituir la revista de la Sociedad de
Cirujanos Generales del Perú en un tipo on line. De la misma manera
haremos todo lo posible para que nuestros cursos o talleres sean
transmitidos por tele conferencias a las ciudades del interior de
nuestro país que puedan acceder a esta tecnología, Para ello
estableceremos los contactos respectivos con las entidades
correspondientes para desarrollar este proyecto. No esta demás decir
que nos corresponde organizar dos congresos internacionales, uno en
el mes de noviembre “el denominado Panamericano de Trauma y en
febrero de 2005 el Internacional de Cirugía General. Continuaremos
con las reuniones mensuales que en los últimos años han tenido una
vitalidad digna de tenerse en cuenta por la participación masiva de
los cirujanos.
Actualmente el Colegio Médico está
consolidando el sistema de Recertificación Médica. Nuestra
sociedad cumplió un papel importante en el diseño de este proceso.
Sin embargo, nuestra preocupación no debe quedar allí. Tenemos una
tarea pendiente. La Sociedad de Cirujanos Generales del Perú debe
contar con una membresía que agrupe a la totalidad de los cirujanos
titulados y/o registrados. Listado que debe ser publicado y
difundido. Y participar desde nuestra posición para contrarrestar el
intrusismo en la especialidad que se presenta con cierta frecuencia.
Y de esta manera avalar la participación de sus miembros en
actividades que persiguen los principios deontológico y ético
profesionalmente reconocidos. La educación médica continua para
efectos de la recertificación está descontada.
Los avances tanto conceptuales como
tecnológicos y terapéuticos son imparables y requieren su
asimilación para utilizarlos en bien del paciente. Esta
incorporación ha de hacerse de acuerdo con los requisitos de la
eficacia, la eficiencia y la efectividad, y, por tanto, este proceso
educativo debe estar enmarcado dentro de un escenario muy
profesionalizado, tanto en términos doctrinales como metodológicos.
La Medicina Basada en la Evidencia y la calidad en la atención
representan un papel importante en el nuevo contexto que se les
asigna a las sociedades científicas. La realización de los
protocolos o guías clínicas en los problemas quirúrgicos más
frecuentes, que tanta preocupación ha motivado entre los diferentes
jefes de servicio y de departamento de la especialidad, es una buena
oportunidad para que la Sociedad de Cirujanos Generales del Perú, en
trabajo conjunto con las entidades de salud, plantee las bases para
la consolidación de estos documentos. De manera que cumpla con la
función que le asigna la modernidad: “Constituirse en un
importante pilar para sostener una práctica clínica adecuada y de
calidad”.
No puedo dejar de mencionar, la
relación que debe tener una sociedad científica con la educación
médica. Son conocidas por Uds. mi devoción y pasión por la docencia.
Y puedo manifestarles que las Sociedades en general, y la nuestra en
particular, no han fijado una posición frente a la formación de
médicos especialistas y por qué no decirlo de médicos generales.
Vale decir en el post grado o en el pre grado. ¿Quiénes mejor que
nosotros para dar una opinión sobre las competencias que deben
forjarse en el residente? Lo que debe conocer, lo que debe saber
hacer y lo que debe ser como persona en el contexto ético y moral.
De igual manera en el pregrado. Quién mejor que los cirujanos en
ejercicio para conocer cuáles son las competencias en el área de
cirugía que debe tener un médico general. De allí que planteamos
realizar un seminario taller con la participación de los profesores
de cirugía y el apoyo de las facultades de medicina para definir
nuestra posición al respecto.
Por todo lo mencionado queda claro
que las Sociedades científicas no somos entes aislados. Todas las
acciones en las que nos comprometamos necesitan coordinarse o
apoyarse con diferentes instituciones. Nuestro deber es dialogar con
las autoridades, los legisladores, los empresarios y los educadores
en talleres de trabajo para sugerir o plantear medidas que permitan
poner a tono con los nuevos tiempos la práctica quirúrgica y
colaborar en la búsqueda de soluciones al mejoramiento de la salud.
Poder conciliar la alta tecnología con un alto grado de humanismo.
Esa es la tarea que tenemos y esperamos cumplirla a cabalidad.
Quiero finalizar con una frase de
Benjamín Franklin:
“El hombre que hace cosas comete errores, pero no comete el más
grande de todos los errores, el error de no hacer nada”
Muchas gracias
|